Soy mercadóloga de formación, investigadora independiente y activista mexicana. Mi labor se enfoca en brindar herramientas a mis compañeros pacientes para que recuperen su salud como una práctica preventiva.

Centro mi trabajo en el entrenamiento, tanto individual como colectivo, sobre las ciencias de la salud desde la perspectiva del paciente. Para ello, utilizo enfoques multidisciplinarios que abarcan el análisis de consumos, la renutrición, la rehidratación y la observación constante de la sintomatología individual.

Ejes de mi trabajo:
Mi protesta gira en torno a los efectos sistémicos de los alimentos, fármacos y aditivos de uso cotidiano. Investigo a fondo el metabolismo energético, el equilibrio mineral, el balance hormonal (con especial énfasis en las funciones tiroidea y renal) y los procesos de inflamación crónica.

Propongo formalmente una Ciencia Ciudadana. En ella, busco democratizar los datos para dar cabida a todas las perspectivas. Mi objetivo es dejar de limitar el conocimiento sobre el cuerpo humano exclusivamente a los "expertos"; parto de la premisa de que todos poseemos un cuerpo y lo único que requerimos es el entrenamiento adecuado para saber cómo observarlo con precisión.

Análisis Sistémico y Activismo:
Examino cómo los marcos regulatorios, los incentivos económicos y las estrategias de comunicación influyen en la producción, interpretación y difusión del conocimiento científico en temas sanitarios. Analizo cómo esta estructura impacta directamente en la salud de los ciudadanos, especialmente en quienes ya son pacientes.

Como activista, sostengo una resistencia civil pacífica en contra de lo que considero el "gobierno de las empresas", especialmente aquellas que mantienen como rehén a la salud e la población.

Tengo por objetivo denunciar a un sistema donde las reglas generales benefician a corporaciones de ciertos círculos sociales, a menudo a costa de la salud de la población general.

Haz una cita conmigo en este calendario:

Tu poder como consumidor.

Como seres humanos, todos tendemos a la corrupción, al hambre excesivo, ya sea de poder, dinero, drogas, comida y cualquier clase de excesos. Es un arte gobernarse a sí mismo, pero ese es precisamente nuestro poder como consumidores. Para Nietzsche el ser humano es una configuración de fuerzas biológicas activas.
Tenemos una naturaleza dinámica, y como entes en tránsito eterno, también estamos en interacción eterna, y en modificación eterna. Perfeccionarnos a nosotros mismos debería ser nuestra lucha, pero en su lugar estamos luchando contra ataques biológicos que no podemos ver y que apenas estamos entendiendo. Armas invisibles, lentas, no letales, diseñadas expresamente para convertirnos en adictos.
Entender las formulaciones y cómo estas mezclas pueden afectar a tu salud te da un poder sobre tus consumos y sobre tu propio cuerpo, y esto, tarde o temprano te va a llevar a recuperar tu salud mediante la correcta toma de decisiones.